"Hay personas que lo llaman suerte, algunas casualidad y otros sincronicidad. Pero cuando has sentido la delicadeza, ternura, pasión, dedicación, respeto, comprensión, alegría y amor, con los que Ariadna hace sus cursos; entonces las palabras suerte, casualidad y sincronicidad pasan a ser actores secundarios de una película en la que el protagonista eres tú"
Manel